La historia de México también se puede leer en casa.
Cada época ha dejado su huella en los objetos con los que descansamos, guardamos lo importante, compartimos la mesa y recibimos a quienes queremos. Este recorrido reúne siete piezas representativas, desde las más antiguas hasta expresiones del diseño actual.
1. El petate: descanso desde tiempos prehispánicos
Antes de las camas como las conocemos, el petate era una pieza esencial en los hogares mesoamericanos. Tejido con fibras naturales, servía para dormir, sentarse y acompañar rituales.
Su valor estaba en su sencillez: era ligero, útil y parte de la vida diaria.
2. El icpalli: un asiento de autoridad
El icpalli, palabra náhuatl para “asiento” o “trono”, era utilizado por figuras de alta importancia en distintas culturas prehispánicas. Más que un mueble, representaba posición, respeto y comunidad.
Con el paso del tiempo, esta tradición influyó en piezas mexicanas como el equipal.
3. El equipal: tradición que permanece
Originario de Jalisco, el equipal es uno de los asientos mexicanos más reconocibles. Su estructura de madera, asiento bajo y cubierta de cuero o piel le dan una identidad inconfundible.
Es una pieza que ha trascendido generaciones porque combina artesanía, comodidad y carácter.
4. El arcón novohispano: guardar lo importante
Durante la época virreinal, los arcones de madera eran fundamentales para almacenar ropa, documentos, textiles y objetos de valor.
Robustos y a menudo decorados, también funcionaban como asiento o mesa auxiliar. Eran muebles pensados para durar y acompañar a una familia por muchos años.
5. La mecedora: el ritmo de la sobremesa
Consolidada en los hogares mexicanos durante los siglos XIX y XX, la mecedora se convirtió en sinónimo de calma, conversación y descanso.
En terrazas, corredores y salas, su movimiento suave ha acompañado generaciones de pláticas familiares.
6. La silla Acapulco: una nueva silueta mexicana
A mediados del siglo XX surgió una pieza que hoy es un ícono del diseño: la silla Acapulco. Su estructura ligera y sus cordones entretejidos evocan el clima cálido, la vida exterior y el espíritu relajado del puerto.
Representa una etapa en la que el mobiliario mexicano empezó a ser reconocido también por su diseño moderno.
7. El mobiliario contemporáneo: espacios para la vida actual
Hoy, los hogares mexicanos buscan muebles que combinen comodidad, funcionalidad y personalidad. Salas modulares, comedores versátiles y recámaras pensadas para el ritmo actual muestran cómo ha evolucionado nuestra manera de habitar.
Los estilos cambian, pero el propósito se mantiene: crear lugares para vivir, descansar y compartir.
En VEVI, creemos que cada pieza puede formar parte de una historia. Este mes patrio, celebremos también esos espacios donde México se reúne: nuestros hogares.